Posteado por: zirtalef en: 4 mayo 2010
Los gatos son famosamente adorables, elegantes, y graciosos gracias a diversos cuentos infantiles, y vídeos de youtube. Pero, ¿sabéis cómo mueren? Esta mañana mi gato rubio estaba tumbado en la rampa de casa, de costado, patas estiradas, ojos abiertos, indudablemente muerto. Cuando he visto por el retrovisor cómo mi madre le daba una suave patada sin respuesta, he supuesto lo peor, y he acertado. Parte de la piel arrancada, gotas de sangre por los alrededores, seca, oscura; un trozo de algo está a su lado, no quiero comprobar qué es. Cuando piensas en la muerte de tu mascota te la imaginas como esa famosa frase “parece dormido”; éste , lógicamente, no ha sido el caso. Enseña los dientes por la boca abierta; lo ojos los tiene medio vueltos, mirando hacia arriba en un gesto nada habitual, con el párpado lateral medio cerrado, como si hubiese expirado mientras hacía el último parpadeo. En seguida me arrepiento de haberme acercado lo suficiente para apreciar eso.
Un metro y medio más atrás hay unos restos de algo que debe haber salido de su interior. Es verdoso amarronado, y parece ser el lugar donde ha sido atropellado. Entre éstos y el cuerpo no hay restos, asíq debió levantarse y andar hasta allí agonizando antes de morir. Seguro que le dolió muchísimo. Al cogerlo está sorprendentemente rígido, parece disecado. Había oído del rigor mortis, pero comprobarlo es otro cantar. Pesa considerablemente en la bolsa de basura, como si fuesen 4 en 1; supongo que cuando un animal está vivo y se acurruca en tus brazos te pesa menos… tal vez sea psicológico, o tal vez el “peso muerto” realmente varíe de forma palpable.
Cuando me acerco a los contenedores no dejo de pensar en la ironía de la situación. El motivo por el que mi madre ha bajado a darse cuenta de eso, es que yo la he llamado para que cogiese a los gatillos nuevos y evitara que los atropellara al salir para la biblioteca. Ha sido casi premonitorio.
Ahora tengo que estudiar, evitando plantearme -hasta después del examen- si anoche atropellé a mi gato.
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Actualización en directo: un maullido hace que mi madre abra la puerta de la cocina, y me llama a voces. Nuestro gato está ahí, tan tranquilo, la cara magullada de alguna pelea, y poco más. (pero….¡¿¿WTF??!)Se ve que hemos llorado a un gato que -aunque idéntico- no era nuestro! O eso, o defenderé a capa y espada lo de las 7 vidas de los gatos.
4 mayo 2010 a 16:35
Bueno… ¡me alegro de que el disgusto haya sido pasajero!
Sobre si fue vuestro gato el que murió y ahora ha vuelto o si se trata de una casualidad no me pronunciaré. Mejor no meneallo.