The muses are never inspired.

Instinto maternal confuso.

Posteado por: zirtalef en: 23 Agosto 2009

Ayer estuvieron cenando en mi casa mi primo y su mujer, enormemente embarazada. Es curiosa lo sabia que es la Naturaleza: en cuanto llegó, todos nos volcamos en atenciones hacia la pobre, con un barrigón que hacía parecer que perdería el equilibrio de un momento a otro. No nos habíamos puesto de acuerdo, mi madre no nos había leído la cartilla, y sin embargo, todos fuimos sus esclavos voluntarios desde que puso el pie en el recibidor. Le ofrecíamos bebida y comida hasta la saciedad, hasta pasar el límite de la pesadez. Yo era consciente de ello, pero tampoco podía evitar ofrecerle  a cada instante un asiento, un algo frío, un apoyo, abrirle la botella, acompañarla al baño, un cojín, un ventilador…….

El caso, es que parecíamos una manada con los 5 sentidos puestos en proteger a ese miembro que estaba a punto de traer una criatura. Sobre todo mi madre y yo; hablaran de lo que hablaran los “machos”, las “hembras” sólo teníamos interés hacia ella.

Me sorprendió el trato que le daban al bebé; hablaban de él como si ya fuera una persona independiente: “está dormido ahora”, “se acaba de cambiar de postura”, “qué bestia es”, “cuando me coloco así suele calmarse”. Daba la impresión de que el niño estuviera ya en la cuna, solo que era una cuna hecha de placenta y líquido amniótico colocada muy cerca de la madre.

Entonces, algo de lo más increíble que me ha sucedido tuvo lugar. La madre me llamó con una mano en la barriga, y me dijo “corre, ven”, con la mirada perdida, concentrada en sentir. Por un momento no supe qué quería, y luego salté de la silla y me abalancé a poner mi mano en su vientre, ansiosa de notar algo por primera vez. Yo no apretaba lo suficiente, por miedo a hacerle daño, así que ella puso su mano sobre la mía, presionando su vientre por el lateral. No pasó nada. Entonces, respiró hondo, y ví como se inflaba la barriga y se desinflaba lentamente. Era sólo un bulto extraño, cubierto por un vestido azul y blanco holguero.  Yo tenía la impresión de que no notaría nada, o de que al notar algo, no lo percibiría con la suficiente claridad; tenía ganas de preguntar en voz alta “¿esto cómo se hace? ¿lo estoy haciendo bien? ¿no hay instrucciones para notar el movimiento de un no nato? ¿no debería alguien describirme qué estoy buscando, para poder localizarlo si lo siento?”.

Cuando me sentí lo suficiente tonta en esa postura, y preguntándome todas esas estupideces, ella comenzó a pasear mi mano acariciándole la barriga, con movimientos suaves y circulares. Ocurrió. Ahí dentro había algo moviéndose. Primero, absurdamente, una parte de mí pensó: “parece un alien a punto de salir”. Luego me dí cuenta, tierna y fascinada, de que no era algo, sino alguien. Realmente eso no era un bulto extraño, era  mi primer sobrino (segundo, pero sobrino, oiga), que se había movido lo suficiente para traspasar la piel de su madre y llegar a estimular mis dedos, en el mundo exterior. Estaba ahí.

Ahogué un grito, abriendo los ojos como platos, y diciendo las chorradas típicas de estos casos “Se ha movido!! oh! oh!! lo he notado!! madre mía!!”, y conteniéndome luego para no parecer una loca desquiciada. Me obligué a apartar mis alocadas hormonas maternales, y pensar que ya lo habría notado ella mil veces, y otras tantas personas. Pero fue increíble. Cuando me dio vergüenza seguir allí, volví a mi asiento totalmente consciente de cada poro de mi mano derecha, aún notando la sensación.

De pronto me sorprendí teniendo envidia, pensando en lo plano que estaba mi vientre, y en que yo no iba a poder cuidar de mi criatura, porque no tenía. Entonces desperté del ensimismamiento con un “¿estamos locos?” interno, y alejando esos pensamientos tan prematuros y absurdos. Sólo espero que fuera el instinto maternal confuso.

Espinitas.

Posteado por: zirtalef en: 29 Junio 2009

Esta entrada va de esos momentos que guardamos en el recuerdo, que siguen doliendo cada vez que los evocamos. Son situaciones vergonzosas, o que nos hacen sentir mal o culpables. Esas espinitas que tenemos clavadas y que nunca podremos solucionar, porque no se puede viajar en el tiempo. (para cuándo viajes por la 4ª dimensión???)

Pues bien, siempre he querido hacer una lista de las mías, pero siempre que sabía qué poner, no sabía dónde, y cuando he tenido dónde, no supe qué poner. Ahora se me ocurre una, y no puedo evitar empezarla. Supongo que la seguiré según se me vayan ocurriendo y pille un PC cerca.

- Espinita nº1: La primera bordería que me soltaron en mi vida la recuerdo con toda nitidez. Yo era tan pequeña que subida en una jardinera, a la entrada de un hotel, los pies no me llegaban al suelo. Mis padres hablaban con unos amigos (supuse), y yo esperaba allí con la hija de éstos, que debía tener unos cuantos años más que yo. Entonces yo, toda sociable le pregunté: “¿Jugamos a algo?” y ella me respondió entusiasmada (o lo que yo pensaba que era entusiasmada): “Sí! yo me sé un juego! mira, vamos a jugar a la estatuas”. “Y eso cómo es?”, a lo que responde la moza: “Pues nos quedamos quietas y en silencio”. Yo, inocente, pensaba que esa sería la primera fase del juego. A los segundos, procesé la información y deduje que no quería jugar conmigo, y me sentí bastante despreciada. ¿No le habría bastado un “no”? ¿tenía que ser tan mezquina como para vacilar así a una desconocida que va de buena fe? ¿habrá tenido amigos alguna vez la niñata esa?? ¿¿En qué podemos creer si ya en la tierna infancia te dan palos como ese?? Ojalá hoy la viera y pudiera decirle: espero que te hayas aburrido como una puñetera ostra toda tu vida, asocial de mierda. Ay, pero nunca tendré ese placer…

Despertarse dándose miedo.

Posteado por: zirtalef en: 25 Junio 2009

De nuevo, una entrada onírica. Hoy me he despertado dándome miedo.

En mi casa había gente, una fiesta, algo organizado por la noche. Había jaleo por todos lados, se veía que los invitados se habían adueñado de todas las plantas y del jardín. Estoy en mi habitación, en el umbral de la puerta. Mi hermano está allí, y mi ex también (no estoy segura de si en el sueño mi ex era o no aún mi novio).

Entonces, aparece una chica, la ex de mi ex, en la puerta de mi habitación. Lo primero que me pregunto es qué narices hace ella en mi fiesta, cómo remotamente podría haberse considerado invitada a siquiera pisar mi casa. Y peor, ¿¿qué hacía en mi habitación?? Vale que finja que no ha pasado nada entre nosotras, que no nos hemos odiado visceralmente y que se haga la loca. Pero, ¿Echarle tantísima cara como para subir a mi habitación con actitud de hacer una visita turística? Mira las paredes y mis cosas opinando de todo, y flipando, como si viese un museo. Yo sólo la sigo con la mirada maldiciéndola. Entonces mi mirada se cruza con la de mi hermano, y le digo con gestos “¿¿a qué esperas?? ¡¡échala de aquí!!” estoy tan indignada que creo que voy a explotar.

Pero mi hermano me sigue la corriente, sin hacer nada al respecto. Le insisto, y no funciona. Él sólo le responde brevemente a ella, sin saber muy bien cómo reaccionar. Y entonces ella… se toma la libertad de tumbarse bocarriba en mi cama. Con-todo-el-morro. Y se queda ahí, divertida, como si nada pasara.  Yo me enfado tanto, que me doy la vuelta prefiriendo no ver la escena (en mi propia cama??? esq nadie ve que hay que echarla de ahí???de qué coño va??), y me encuentro que mi ex iba a entrar en la habitación. “Ha venido a buscarme” pienso. Bajo las escaleras, y llego a la cocina donde están dos amigos suyos. Daba por hecho que me seguía, pero no oigo sus pasos.  Les pregunto “¿no está (mi ex) aquí? dónde está? lo habéis visto?” y me dicen “acaba de subir las escaleras”.

Entonces me doy cuenta “se ha quedado arriba. ¿Ha preferido quedarse arriba con ésta, en mi propia habitación, que bajar conmigo?”. Una parte de mí me dice “deberías ser elegante, y dejarlos que hagan lo que quieran”, pero esa parte es muyyyy pequeña, y el primer pensamiento se repite en mi cabeza una y otra vez, llenándome de una furia desconocida para mí.

Subo las escaleras pisando fuerte, apretados los puños, encajados los dientes, fruncido el ceño. Haga lo que haga no pienso contenerme. Ya me da todo igual. Esto-es-demasiado. Abro la puerta de mi cuarto de un golpe, están los dos tumbados en la cama, bocarriba, hablando y riéndose. En mi cama. … Mi indignación no tiene límites. Así que me acerco, y agarro a cada uno de los pelos con sendas manos, y los levanto de ahí a la fuerza, increpándoles insultos y todo lo que se me pasaba por la cabeza. Recuerdo que lo más repetido era “¿Qué coño os creéis que estáis haciendo?”. Mis gritos deben oírse en todo el vecindario, y debería parecer una energúmena vista desde fuera. Pero lo dicho, ya me daba todo igual. Iba a dejarme llevar por la dulce y sabrosa Ira.

Lanzo a mi ex contra el suelo, termino de increparle y de chillarle con toda la fuerza de mis pulmones. Lanzo a la otra al pasillo, y apenas cae contra el suelo la vuelvo bocarriba y la cojo de los pies. La arrastro decidida a acabar con esto, y echarla literalmente fuera de mi casa. Ella se queja, intenta pedir ayuda, pero yo pienso “eso, mientras más te quejes, más disfrutaré”. Al bajar las escaleras la sigo arrastrando, notando como rebota su columna vertebral y su cráneo contra las esquinas de mármol. Se apodera de mí un momento de debilidad (o de raciocinio, pues no quería ir a la cárcel por asesinato por culpa de esa indeseable), y coloco un pie bajo su espalda, para q no se de contra las escaleras. Sin embargo me da igual su cabeza, y no me importa que choque contra las paredes, o las macetas, o lo que hubiera en el suelo en los descansillos.

Empiezo a canturrear mientras arrastro ya su cuerpo inconsciente para sacarlo al jardín. Me estoy divirtiendo de una forma psicótica y enloquecida, pero no me importa. Es genial poder oír su cráneo estamparse contra los obstáculos del camino. Sigo por el jardín, hacia la puerta principal. No me molesto en evitar la vegetación: si puede ensuciarse con un poco de barro y arañarse con algunas piedras, mejor que mejor. Pero, al llegar a la puerta, para deshacerme del cuerpo, me doy cuenta de algo: ¡no tiene cabeza!

Oh, me parece algo extraño pero sorprendente. Así que le digo a todo el mundo que me ayude a buscarla. “A ver, estoy buscando una cabeza! tiene el pelo rojo y rizado!!” (“como si hubiese más cabezas por aquí danzando”, pienso para mis adentros). Todos, medio borrachos, me ayudan en mi tarea. Mi única precupación es que sería una prueba demasiado evidente de que he matado a la muchacha, y no me convenía que se quedara por ahí tirada. Al final, mi hermano la ha encontrado y me la pasa.

Agarro la cabeza de los pelos. La miro. No es tan horrible como me hubiera imaginado tener una cabeza mutilada en tus manos. Supongo que es cosa de la demencia transitoria que me llena todos los poros. Tiene los ojos vueltos, y la boca abierta como si dijera una “O” muy grande, los párpados morados, y los labios lila. No gotea sangre. Mmfff, su pelo es tan grasiento y enredado como suponía. En fin, la llevo cual bolso de mano hasta la salida del jardín, y entonces, con bastante gracia, la tiro calle abajo y la observo rebotar un par de veces y alejarse rodando, no sin ciertos traspiés por culpa de la nariz puntiaguda que gastaba (supongo).

Luego… luego me sentí liberada. Me dí cuenta de que al final de la cuesta había un descampado con un terraplén, en el que la cabeza se pudriría sin que nadie se percatara nunca. Ains. … qué gran fiesta.”

Hoy el mundo no me importa.

Posteado por: zirtalef en: 14 Junio 2009

A veces piensas que todo es perfecto. Te da la sensación de que nada podía ir mejor. Simplemente todo cuadra, y crees en el destino, en que el tiempo pone todo en su sitio, y todas esas chorradas. Luego, a veces, todo se desvanece; te despiertas sin ganas de levantarte, y te acuestas sin ganas de dormirte, pensando que eso sólo significa que otro día va a empezar.

Y entonces todo son excusas para salir de la rutina, deseos de que algo bueno suceda, algo … sorprendente. Deseos de que algo te inquiete y te haga sentir vivo. Pero es imposible, claro. No puedes dejar de dormir en tu casa, ni de levantarte cada mañana y repetir días interminables con repetitivas y milimétricas actividades. Desayuno, estudio, internet, TV, comida, estudio, cena, libro, cama. Con suerte, alguna dosis de teléfono, nervios por exámenes, o noticias del mundo exterior. Hoy lo más emocionante que me ha  pasado es que he limpiado el fondo de la piscina (que a su vez es algo que, milimétricamente, he hecho igual que la última vez que lo hice hace 3 estaciones, y exactamente igual que lo haré la próxima vez, dentro de una semana), y mi piel quemada y enrojecida me impide llevar siquiera un bolso con un mínimo de elegancia.

Y aún así, las pocas novedades serán iguales que otras pasadas, e idénticas a cualesquiera futuras. Si pudiera tomar un café con Sartre, le contaría mis penas. La apatía hace que todo mi mundo completo y cómodo sea una jaula de oro insufrible. ¿Y yo quiero opositar? Por Dios, seré un despojo humano antes de que pasen 2 meses. A veces me parece que me creo quebraderos de cabeza con tal de no aburrirme, con tal de que note que gira el mundo bajo mis pies.

Hoy la familia no me importa. Pueden prescindir de mi existencia, podrían haber sido igual de felices sin mí. Hoy los amigos son de una relatividad pasmosa, no puedo poner la mano en el fuego por nadie. Solo recibo decepciones. Sólo atascos, cuellos de botella emocionales a los que nadie da explicación, a los que nadie me responde. Parece que la verdad no solo duela, sino que debe estar prohibido mencionarla en una nueva ley de la que yo no tengo conciencia. Si vas con la verdad por delante, mal, se harán los locos, y preferirán no hablarte más que hablar de “eso”. Eso es amistad y lo demás tonterías.

Hoy los resultados académicos no me importan, me falta el canto de un duro para terminar la carrera, pero no me siento mejor que cuando la empecé. Tampoco tengo cómo celebrarlo, ni nada de lo “soñado” cumple las expectativas.  Sólo es un hecho más. Hasta por acabar la ESO se gradúa hoy la gente.  Y que yo diga eso…

Soñé no hace mucho que nos invadían los extraterrestres; nos hacían rellenar un trabajo, una especie de ficha en la que debíamos preparar una exposición de los motivos por los que merecíamos ser salvados de entre toda la humanidad. Los elegidos, los mejores, cualquier rasgo que nos diferenciara de “la masa”, lo que nos hiciera valiosos. La gente, por supuesto, le echaba imaginación: adornos en el papel, sobres gruesos perfumados, formas extrañas en los escritos para llamar la atención del extraterrestre-lector…. Pues bien, yo no sabía qué poner. No encontré ningún motivo por el que valiera la pena salvar mi vida. … Ninguno. Lógicamente, me desperté con un sentimiento de prescindibilidad nada agradable. 

Hoy no le importo al mundo. Hoy el mundo no me importa.

Profecía……..

Posteado por: zirtalef en: 24 Mayo 2009

Este poema es de Rafael de León, y me ha rondado la cabeza muchos años. Por fin, me ha dado por buscarlo, y aquí lo he colgado. Es mucho más tierno de lo que recordaba.

Para mí, es el ejemplo más claro de lo que “amar” significa. No el estar enamorado, ojo. El enamoramiento es un sentimiento pasional, celoso, posesivo, ardiente  y desquiciante. Amar a alguien no es un sentimiento, es un saber. Es algo que simplemente está ahí, y que no cambia por el tiempo ni la distancia. Es tranquilo, apacible, y resignado. Es pertenecer a otra persona sin remedio; que tus pensamientos estén de algún modo u otro, siempre con él. Al menos una vez al día… durante años. Espero algún día poder escribir mi propia historia, y no tener que remitirme a un poema.

«Y me bendijo a mi mare;

y me bendijo a mi mare.

Diez séntimos le di a un pobre

y me bendijo a mi mare.

¡Ay! qué limosna tan chiquita,

qué recompensa tan grande.

¡Qué limosna tan chiquita,

qué recompensa tan grande!»

- “¿A dónde vas tan deprisa

sin desirme ni ¡con Dió!?

Me puedes mirá de frente,

que estoy enterao de tó.

Me lo contaron ayer

las lenguas de doble filo,

que te casaste hase un mé

y me quedé tan tranquilo.

Otro cualquiera en mi caso,

se hubiera echao a llorá,

yo, crusándome de brasos

dije que me daba iguá.

Y ná de pegarme un tiro

ni liarme a mardisiones

ni apedrear con suspiros

los vidrios de tus barcones.

¿Que t’has casao? ¡Buena suerte!

Vive sien años contenta

y a la hora de la muerte,

Dios no te lo tenga en cuenta.

Que si al pie de los artares

mi nombre se te borró,

por la gloria de mi mare

que no te guardo rencor.

Porque sin sé tu marío,

ni tu novio, ni tu amante,

yo fui quien más t’ha querío,

con eso tengo bastante”.

 

-”¿Qué tiene er niño, Malena?

Anda como trastornao,

tié la carilla de pena

y el colorsillo quebrao.

Y ya no juega a la tropa,

ni tira piedras al río,

ni se destrosa la ropa

subiéndose a coger níos.

¿No te parese a ti extraño,

no ves una cosa rara

que un chaval de dose años

lleve tan triste la cara?

Mira que soy perro viejo

y estás demasiao tranquila.

¿Quieres que te dé un consejo?

Vigilia, mujé, ¡vigila!”

Y fueron dos sentinela

los ojitos de mi mare.

-”Cuando sale de la escuela

se va pa los olivare”.

-”Y ¿qué busca allí?” -”Una niña,

tendrá el mismo tiempo que él.

José Migué, no le riñas,

que está empesando a queré”.

Mi pare ensendió un pitillo,

se enteró bien de tu nombre,

te regaló unos sarsillos

y a mí un pantalón de hombre.

Yo no te dije “te adoro”

pero amarré en tu barcón

mi laso de seda y oro

de primera comunión.

Y tú, fina y orgullosa,

me ofresiste en recompensa

dos sintas color de rosa

que engalanaban tus trensas.

-”Voy a misa con mis primos”.

-”Bueno, te veré en la hermita”.

Y qué serios nos pusimos

al darte el agua bendita.

Mas luego en el campanario,

cuando rompimos a hablar:

-”Dise mi tita Rosario

que la sigüeña es sagrá,

y el colorín, y la fuente,

y las flores, y el rosío,

y aquel torito valiente

que está bebiendo en el río;

y el bronse de esta campana,

y el romero de los montes,

y aquella línea lejana

que la llaman… ¡horisonte!

¡Todo es sagrao: tierra y sielo

porque así lo quiso Dió!

¿Qué te gusta más?” -”Tu pelo”.

¡Qué bonito me salió!

-”Pues, ¿y tu boca, y tus brasos,

y tus manos reonditas,

y tus pies fingiendo el paso

de las palomas suritas?”

Con la puresa de un copo

de nieve te comparé;

te revestí de piropos

de la cabesa a los pié.

A la vuerta te hise un ramo

de pitiminí, presioso

y a luego nos retratamos

en las agüitas de un poso.

Y hablando de estas pamplinas

que inventan las criaturas,

llegamos hasta tu esquina

cogíos por la sintura.

Yo te pregunté: -”¿En qué piensas?”

Tú dijiste: -”En darte un beso”.

Y yo sentí una vergüensa

que me caló hasta los huesos.

De noche, muertos de luna,

nos vimos por la ventana.

-”¡Chssss! Mi hermaniyo está en la cuna,

le estoy cantando la nana.

«Quítate de la esquina,

chiquillo loco,

que mi mare no quiere

ni yo tampoco».

Y mientras que tú cantabas

yo, inosente me pensé

que nos casaba la luna

como a marío y mujé.

¡Pamplinas! ¡Figurasiones

que se inventan los chavales!

Después la vida se impone:

tanto tienes, tanto vales;

por eso, yo al enterarme

que llevas un mes casá,

no dije que iba a matarme,

sino que me daba iguá.

Mas como es rico tu dueño,

te vendo esta profesía:

tú, por la noche, entre sueños

soñarás que me querías,

y recordarás la tarde

que mi boca te besó

y te llamarás “¡cobarde!”

como te lo llamo yo.

Y verás, sueña que sueña,

que me morí siendo chico

y se llevó la sigüeña

mi corasón en su pico.

Pensarás: “no es sierto ná,

yo sé que lo estoy soñando”;

pero allá en la madrugá

te despertarás llorando,

por el que no es tu marío,

ni tu novio, ni tu amante,

sino el que más te ha querío.

Con eso tengo bastante.

Por lo demás, tó se orvía.

Verás cómo Dios te manda

un hijo como una estrella;

avísame de seguía,

me servirá de alegría

cantarle la nana aquella:

«Quítate de la esquina,

chiquillo loco,

que mi mare no quiere

ni yo tampoco».

Pensarás: “no es sierto ná,

yo sé que lo estoy soñando”.

Pero allá en la madrugá

te despertarás llorando.

Porque sin sé tu marío,

ni tu novio, ni tu amante,

yo soy… quien más t’ha querío…

¡Con eso tengo bastante!

Hoy me he dejado el alma atrás.

Posteado por: zirtalef en: 12 Mayo 2009

Mi escritorio en medio de un esfuerzo notable.

Mi escritorio en medio de un esfuerzo notable.

Hoy he aprendido que el alma existe, y ha sido de la manera más absurda e inesperada. De repente estaba en mi coche, conduciendo hacia casa, sin prestar ninguna atención a lo que pasaba a mi alrededor (muy mal), cuando he recobrado la conciencia de mí misma. “Huy, estoy en el coche. Pero no estoy… o al menos no estaba hasta que pensé el Huy. ¿Cómo he llegado hasta aquí?” Entonces comprendí que seguramente mi alma se había quedado atrás, mirando la patalla del ordenador en la sala de informática de la facultad -y posiblemente con la boca abierta-.  Luego me percaté de lo que le había cundido a mi cuerpo sin mi alma (había comentado el Seminario de Filosofía del Derecho con varios compañeros, había devuelto los 13 libros que había sacado para preparármelo -guardados en una bolsa aparte por lo mucho que ocupaban y pesaban, ojo-, había contestado a todas las dudas y cuestiones de los nerviosos compañeros/contrincantes que tenían próxima su sesión del puto seminario…) Seguí repasando mentalmente lo que había hecho completamente inanimada, movida como un robot con pocas pilas -para colmo, dado que anoche dormí 3 h y cuarto preparándome el susodicho seminario-.

¿A qué se debe tal drama? ¿Qué podría pasar, en la pantalla de aquel ordenador, para que mi alma decidiera pasar de mí un rato hasta asumirlo? Pues bien, después de tanto esfuerzo, dedicación, cordura e ilusión -sí, ilusión, que resulta que me gusta esa #¡¡¡€¬@¡~]*”·$!!% asignatura-, me han puesto un 7′5 de nota en dicho Seminario/putada/timo/absolutadecepción.

Cuando digo esfuerzo, me refiero a no dormir, salir, ni hablar con mi familia y mis amigos lo suficiente, ni poder pasar un descanso entre clase y clase tranquila en las últimas dos semanas. Cuando digo cordura, me refiero a más de lo mismo, añadido al agobio supremo de ver mi mesa inundada de apuntes, manuales, libros míos, libros ajenos, fotocopias de otros tantos, carillas manuscritas, y resúmenes a ordenador, todos-los-dias durante las últimas dos semanas. Y respecto a la ilusión……… bueno, supongo que la idea de que mi asignatura favorita de este año me haya devuelto una carcajada de mediocridad en las narices, es lo bastante deprimente como para explayarme por aquí….

…  eso al menos en lo que al seminario se refiere, porque esa es otra, ¿¿ES SUFICIENTE CON HACER PRÁCTICAS SEMANALES Y EMPAPARTE DE TODOS LOS LIBROS DE FILOSOFÍA QUE CAIGAN EN TUS MANOS para elaborar un archivo de fuentes motivadas QUE LUEGO NO TE DARÁ TIEMPO A EXPONER NI EN SU MITAD???????? NOOOOOOOOOOOO, QUEDA EL EXÁMEN ESCRITO DENTRO DE 2 SEMANAS!!! GGGGGGGGENIAL!!!!!.

 Bueno, ¿qué? a alguien le parece que eso sólo sea un esfuerzo NOTABLE BAJO??? decidme, debería haberme torturado un 35% más??? Y EEEEEEEESE es el motivo por el que no he ido a hablar con el profesor (cosa que no sé por qué todo el mundo cree que es una solución estupenda), porque justo EEEEESO le diría en sus filosóficas narices.

Y ahora a lo del alma. El caso es, que cuando me he dado cuenta de que una marioneta estaba conduciendo mi coche, con el consiguiente peligro de la seguridad vial, he tenido que recobrar mi alma todavía petrificada ante el ordenador mientras le rondaban todos esos pensamientos.  Y al recobrarla… claro, mi cuerpo se ha adaptado al nuevo contenido, y se ha puesto a sollozar. Música para no concentrarme en mis pensamientos. Oh. está puesta la emisora de música clásica CON LA QUE QUERÍA CONCENTRARME YENDO HACIA EL SEMINARIO!!!!! qué pena habérmelo tomado SÓLO UN 75% EN SERIO”!!!

El caso es que ahora entiendo a qué se refieren los románticos con lo de “mi alma está contigo”, solo que en la versión triste y asquerosa, claro. Ah, si, que el romanticismo es triste y asqueroso. Fallo mio.

Ermitaña de nuevo!

Posteado por: zirtalef en: 21 Abril 2009

La amistad fue definida en la antigua Grecia, phília, por analogía con la fidelidad, como el “mutuo cuidado”. Los que hayan leído filosofía del Derecho o Historia de la filosofía, les sonará muy mucho.

Aristóteles la concibió de forma ética y sociológica.  “La amistad más perfecta es, la que existe entre personas de bien, como hemos dicho ya a menudo, pues lo que parece deseable y amable es el bien o lo agradable en sentido absoluto, y para cada uno lo es lo que es tal en relación con él; por estas dos razones el hombre de bien parece amable al hombre de bien”. Así el primer fundamento de la amistad para Aristóteles es la bondad.

Se dice, en efecto, que la amistad es una igualdad, y estas características se encuentran sobre todo en la amistad de los hombres de bien”. “La amistad perfecta es la de los buenos y semejantes en la virtud, se desean igual el bien los unos a los otros”. Segundo fundamento: la igualdad.

“Donde no hay nada común entre el que manda y el que obedece, no se halla amistad, porque tampoco se da allí justicia”. Tercer fundamento: comunidad.

“La amistad, en efecto, desaparece cuando dejan de subsistir las condiciones que le habían inspirado. Los amigos no se querían por sí mismos; amaban solamente las ventajas que existían en cada uno de ellos, ventajas inestables. Por eso tampoco su amistad tenía estabilidad alguna. Pero la amistad que se basa en los caracteres, contraída por ella misma, es estable“.

Lo que Aristóteles olvidó decir es lo dificilérrimo que es encontrar alguien con quien tener esos tres fundamentos; Siempre lo he dicho. Si yo nunca hago daño a mis amigos, ¿es mucho pedir reciprocidad? ¿Soy demasiado exigente? Si soy exigente conmigo misma, ¿Tengo opción de dejar de serlo con los demás? No lo creo. Y así… ermitaña de nuevo!

Ermitaña!

Posteado por: zirtalef en: 20 Abril 2009

Sí, hay amigos, pero lo que les lleva a ti es la ilusión, el error sobre ti mismo; y tienen que haber aprendido a callar para conservar la fidelidad, pues casi todas las relaciones humanas están basadas en que nose dirán jamás ciertas cosas, en que no se tocará un determinado punto; pero cuando las piedras empiezan a rodar, detrás de ellas va la amistad y se rompe.

F. Nietzsche. “Humano, demasiado humano”.

Esto, unido a una frase que leí de un recién conocido: “Los finales felices son historias sin acabar”, resume mi estado de ánimo respecto a la amistad, que no es más que una forma de amor. Si habéis encontrado alguien con quien hablar de todo sin que surja disputa ni dolor, alguien a quien realmente aceptáis con todos sus defectos, sin ignorarlos o tratar de olvidarlos, entonces enhorabuena.

punto 1: tal vez no lo conozcáis tanto, y sea cuestión de tiempo hacerlo y encontrar ese punto de choque inevitable.

punto2: tal vez ese defecto creáis que no os importa hasta que os/le pille un dia malo.

punto3: tal vez lo que vosotros habéis superado, esa persona no lo haya hecho, y no seáis correspondidos. También cuestión de tiempo que salga a la luz.

Vaya, que lo de la enhorabuena era sarcástico. Y de aquí….. a ermitaña!!

Políticamente correcta.

Posteado por: zirtalef en: 12 Abril 2009

Me acaba de agregar un “chico” en una de esas redes sociales tan criticadas por todos pero a las que todos estamos enganchados en mayor o menor medida. Lo que he descubierto al abrir la petición de amistad (al mirar su perfil, entiéndase…) me ha dejado tan boquiabierta, que no me he podido resistir a escribirlo.

Primero te llaman la atención las fotos. Clickeo la primera: son un grupo de chicos, posando al fondo de un autobús a lo rapero/banda callejera; el que no lleva camiseta blanca de tirantes va directamente con el torso al aire, cadenas plateadas, anillos, gafas de sol, y pesetas included. Se deben sentir muy… poderosos para posar así en una foto (se nota que se lo toman en serio, vaya, no es q sean críos haciendo el paripé…. Dios).

Después de otras fotos del estilo, me encuentro una estupenda: el susodicho haciéndose lo que parece un porro más largo de lo (supongo que) normal, pendientes, sienes rapadas included. Vale. The next one (después de numerosas fotos de una fiesta de la espuma): posando con otros dos que tal bailan, en una discoteca; el del centro es uno bastante bajito, musculoso, cigarrillo en mano, atuendo del tipo novistonuncaasíperohabíaqueentraraladisco, asomando un macro-tatuaje que le ocupa todo el brazo. A su derecha un Sr. Gorila perilla + camiseta ajustada siteveovenirmecruzodeacera. Parecen un mafioso con sus guardaespaldas, simplemente. En otra foto me percato de que el susodicho lleva -solo en la mano derecha- una esclava de plata, un anillo gordo de oro en el índice, y otro en el meñique.

Más adelante viene otra ”del grupo” inflando un condón que ha alcanzado dimensiones curiosas en mitad de un botellón, y otra del susodicho marcando músculos en una obvia autofoto para pasar por el chat (por poner), enseñando sus dos pendientes de bola plateados en sendos pezones.

Ahí me he terminado de espantar, y he abierto wordpress. Bien. Mi pregunta ante todo esto es ¿qué ha movido a este chico a invitarme a ser su amiga? No es que sea prejuiciosa, ni mucho menos. Pero joder, mi foto de perfil es la de la entrada anterior del blog. Creo que no hay que ser un lince para ver que no me va nada ese estilo de……..todo. Y no, no soy clasista, ni una zorra elitista, ni una prepotente, ni ninguna chorrada de las que se os puedan pasar por la cabeza (aunque total, yo apruebo los comentarios, así que….. muahahaha!). Pero ¿ES QUE SE PUEDE SER MÁS HORTERA? y ¿Se puede tener una pinta MÁS CHUNGA?

Me cebaría, en serio, pero el shock me ha quitado las ganas, y tampoco quiero dejarme llevar……. ¿por qué me habrán educado tan políticamente correcta? ¡coarta mi creatividad!

Practicar la cara de póker.

Posteado por: zirtalef en: 10 Abril 2009

de cómo los humanos somos idiotas

de cómo los humanos somos idiotas

¿Por qué, me pregunto yo, los humanos sólo queremos lo que no tenemos? Supongo que la ambición y el afán de superación lo llevamos impreso en nuestro estúpido cerebro. Supongo que el incorformismo es lo que ha hecho a la humanidad avanzar, y nace directamente del instinto de supervivencia.  Si conseguimos algo, lo despreciamos. Es algo “logrado”, la cumbre que solo nos sirve para vanagloriarnos un ratito en plan “uf, qué bueno soy, qué trabajito me ha costado, yeah yeah”, pero que solo nos satisface eso, un ratito.

En los estudios me pasa. Si el cuatrimestre pasado tuve un 9, es lógico que no quiera sacar menos de eso esta vez. Es más, si saco lo mismo, me quedo sin pena ni gloria. ¿Tan difícil es de entender? ¿Tendré que seguir ocultado toda la vida la alegría de mis éxitos -de lo que para mí son éxitos- y la jodienda de mis fracasos -lo que para MÍ son fracasos-? Y sí, me jode sacar un 8 en mi asignatura favorita. Me jode partirme los cuernos y pensar que no tendré ocasión de mejorar, que no volveré a estudiarla, que esto no es la universidad italiana. También me jode no poder alegrarme, porque sino soy una egoísta; ni poder entristecerme, porque sino soy una obsesiva que no valora lo que tiene.

Lo mismo me pasa en el amor. Ha coincidido que aquellos de los que más me he enamorado eran los más inalcanzables. ¿Que me metes caña? yo pensaré en tí por las noches. ¿Que no me coges el teléfono? buscaré una excusa que te deje en buen lugar, y seguiré intentándolo. ¿Que me dices que no te intereso lo más mínimo? ahí a darle vueltas pensando qué me falta, en qué fallo, en vez de pasar página y punto.

Basta perder algo para quererlo. Basta sentirte prescindible para querer ser imprescindible; y basta sentirte imprescindible para querer “libertad”. El amor es un asco, reitero. 

La solución a ambos problemas por lo visto es la soledad, tanto al expresar tus sentimientos (si ve que le quieres demasiado pasará de tí, lógicamente), y al ir a ver las notas. Vaya, cual autista. O eso, o practicar la cara de póker…


  • zirtalef: El problema, querido Rocamora, es que lo malo vende más. Podría excusarme en que los sentimientos negativos son más intensos y me empujan antes a e
  • Joaquín Rocamora Jiménez: Tus fans estábamos ansiosos de leerte algo como esto. Es la única entrada (hasta el momento) en la que no te imagino escribiéndola con una nube neg
  • Joaquín Rocamora Jiménez: Se me hace muy extraño leer tu sueño. Me he sentido como si entrase de madrugada en tu habitación y te espiase escondido en un armario, esperando a

Categorías